sábado, 21 de enero de 2012

¡QUE LA HISTORIA NO SE REPITA!

¡QUE LA HISTORIA NO SE REPITA!



“La guerra es un asunto de importancia vital para el Estado; un asunto de vida o muerte, el camino hacia la supervivencia o la destrucción. Por lo tanto, es imperativo estudiarla profundamente”. Así comienza Sun Tzu su conocida obra “El arte de la guerra”. Ello trae a colación la noticia que para muchos ha pasado desapercibida, esto es, la utilización por parte de Chile, de un satélite de operaciones militares y civiles, mediante el cual Chile puede vigilar cada metro cuadrado donde operen nuestras fuerzas armadas. El “SSOT – Fasat Charlie” constituye un equipo de primer nivel que monitorea en tiempo real los movimientos de las tropas, aviones, vehículos motorizados, buques, etc. Esto es muy preocupante y una amenaza para el Perú. ¿Qué estamos esperando? En pocos meses la Corte Internacional de la Haya resolverá el diferendo del límite marítimo con Chile. En los últimos años Chile se ha venido equipando con un armamento moderno de última generación (buques, submarinos, aviones caza Phanton 16, tanques Tiger, etc.). “Por la razón o por la fuerza” proclama su escudo. ¡Vaya lema! ¿Aceptará tranquilamente Chile un fallo a favor de Perú? Personalmente lo dudo. Los pasados gobiernos han llevado al Perú a una situación de casi total indefensión. Recordemos el Cenepa. ¿Queremos repetir la tragedia de 1879? ¿No aprendemos de la historia? Las guerras no han pasado de moda. Continúa siendo un medio válido de imposición de intereses y poder, y el mundo lo sigue aceptando. Todos somos testigos de cómo, por ejemplo, las guerras del Golfo fue el medio utilizado para imponer los intereses de los Estados Unidos. Señores, la guerra como mecanismo de imposición sigue vigente al igual que hace 5,000 años pues el ser humano es el mismo y no ha evolucionado en ese aspecto. La guerra es una de las formas en la que la violencia se manifiesta como “alternativa de solución”. El Perú debe modernizar su armamento y ponerse en lo posible al nivel de Chile (recordemos el consejo de Ramón Castilla), obviamente que con fines disuasivos. Tenemos que hacerlo. ¡No seamos ingenuos! La historia se viene repitiendo como antes de 1879. Chile es un país pobre, con pocos recursos naturales. Tiene inversión y ha desarrollado mucho pero Perú es rico en recursos naturales. Chile por ejemplo no tiene gas y lo necesita desesperadamente. ¡Cuántas guerras han comenzado por razones de “sobrevivencia natural”! Recordemos a Karl von Clausewitz en su obra “De la Guerra”: “La guerra es un acto de fuerza para imponer nuestra voluntad al adversario”. El Perú debe invertir en su defensa. El gobierno debe ser consciente de ello, más teniendo un presidente con formación militar. Termino con Sun Tzu advirtiendo: “El arte de la guerra se basa en el engaño. Por lo tanto, cuando se es capaz de atacar, se ha de aparentar incapacidad; cuando las tropas se mueven, aparentar inactividad. Ataca al enemigo cuando no está preparado y aparece cuando no te espera. Estas son las claves de la victoria para el estratega”. ¡Que la historia no se repita!

AUTODEFENSA DEL ESTADO DE DERECHO

AUTODEFENSA DEL ESTADO DE DERECHO



El pasado domingo y de manera tardía en mi modesta opinión, ante el caos reinante el presidente Humala declaró el estado de emergencia en cuatro provincias del Departamento de Cajamarca. Los que hemos crecido en medio de la dictadura militar de los años setenta y luego la desgracia del terrorismo, somos expertos en estados de emergencias, toques de queda, etc. por lo que nada de esto nos parece raro sino la cosa más natural del mundo. Efectivamente, en la mayoría de los países, existen los denominados regímenes o estados de excepción, tal como los contempla nuestro artículo 137 de la Constitución: el estado de emergencia y el estado de sitio. Siendo dos estados legítimamente establecidos en nuestra carta magna, a nuestros presidentes siempre les ha costado decretarlos. En la situación actual de Cajamarca, la situación caótica hacía necesaria desde hacía tiempo instaurar el estado de emergencia. ¿Por qué cuesta decretar un estado de emergencia? Porque, al menos en el Perú, existe la creencia que dicho estado no es de “per se” muy democrático que digamos, instaurar la autoridad haciendo uso de las Fuerzas Armadas no es bien visto y es percibido por muchos paradójicamente como una medida antidemocrática, hasta abusiva, antipopular, cuando es la medida más democrática del mundo. El Estado de Derecho y la democracia tienen sus mecanismos de defensa para que el Estado no descuide la meta del bien común y la sociedad civil no se vea afectada por una situación de inseguridad, violencia y caos. De allí que el Estado -y su gobierno- ante una situación como la de Cajamarca, deba recurrir a la aplicación de esta medida excepcional que la Constitución y la propia democracia admite, sin temor ni titubeo alguno. El bien común así lo exige. En el caso de Estados Unidos por ejemplo, en diversas ocasiones hemos podido apreciar la instauración del estado de emergencia y de la ley marcial inclusive, ante desordenes sociales y violencia en donde su Guardia Nacional y el ejército mismo han intervenido, instaurando el orden, incluso mediante el uso de las armas, y nadie se ha quejado ni reclamado nada, pues la democracia exige la implantación de estas medidas excepcionales temporales a fin de restaurar el orden interno. Recuerdo la sublevación en Wako (Texas) en donde instaurado el estado de emergencia y bajo la intervención de la Guardia Nacional, los rebeldes armados fueron eliminados, previo pedido de rendición, y punto. En las grandes democracias, los actos de violencia y desorden deben ser evitados democráticamente, y la medida extrema por excelencia es el estado de emergencia en donde las acciones de garantía (amparo y habeas corpus) sobre ciertos derechos fundamentales, quedan temporalmente suspendidas. Los derechos fundamentales no desaparecen. Sólo se suspenden las garantías constitucionales. De allí que hay que saber gobernar y vivir en democracia, aplicando las medidas adecuadas en vista al bien común. No olvidemos que el estado de emergencia no debe ser la regla sino la excepción. El Estado de Derecho no es un pelele al que todo el mundo golpea y abusa. Debe saber defenderse sin titubeos y esa labor le corresponde al gobierno.

LA REBELIÓN DE LAS MASAS

LA REBELIÓN DE LAS MASAS

“Hay un hecho que, para bien o para mal, es el más importante en la vida pública europea de la hora presente. Este hecho es el advenimiento de las masas al pleno poderío social. Como las masas, por definición, no pueden ni deben dirigir su propia existencia, y menos regentar la sociedad, quiere decirse que Europa sufre ahora la más grave crisis que a pueblos, naciones, culturas cabe padecer. Esta crisis ha sobrevenido más de una vez en la historia. Su fisonomía y sus consecuencias son conocidas. También se conoce su nombre. Se llama la rebelión de las masas.”

Así comienza José Ortega y Gasset su conocida obra, “La Rebelión de las Masas”, publicada a finales de la década de los treinta, haciendo referencia a la crisis europea. Sin embargo, estas líneas son perfectamente aplicables a lo que está sucediendo en estos momentos en diversas regiones de nuestro país. Las masas se rebelan, se sublevan, exigen y pareciera que no se les escucha o, en todo caso, que no se les entiende. Se hace necesario un diálogo sereno, en un clima democrático pero con autoridad. Pareciera que las autoridades no existieran y que, en todo caso, si aparecen por allí, no se les toma en cuenta. De otro lado, aparecen líderes y caudillos que manipulan y llevan a la masa por donde quieren, con objetivos determinados, malos o buenos, y la masa los sigue pues pareciera que se encuentran como ovejas sin pastor. Con este devenir, todos pierden. La rebelión de las masas está dejando más de diez millones de dólares diarios en pérdidas. Las pequeñas y micro empresas, los campesinos ganaderos y la población en general es la más afectada en Cajamarca. Sólo la industria láctea tiene pérdidas de un millón y medio de nuevos soles diarios. El sector transporte ha perdido más de ochocientos mil soles diarios, además de las ingentes pérdidas en los sectores turismo y servicios. Los bloqueos y paralizaciones es el común denominador. Por un lado se dice que el proyecto Conga sigue adelante, se invoca a una mesa de diálogo técnica que se pronuncie sobre el proyecto, etc. ¿Declaraciones líricas mientras las masas avanzan y actúan dirigidas -en muchos casos manipuladas- por caudillos que sólo Dios sabe qué fines persiguen, pero eso sí, no el bien de nuestro pueblo? El gobierno tiene que recuperar el liderazgo, imponer la autoridad en un ambiente de diálogo abierto y sereno. ¿Qué sucede con el gobierno de la inclusión social? Paradojas de la vida, hasta un nuevo Ministerio tenemos pero sin embargo, las masas perciben un silencio aterrador, no hay liderazgo, no hay autoridad y terminan actuando como un barco a la deriva, con el daño que ello conlleva a ellos mismos, a nuestro pueblo, a los más humildes. Señor presidente, señores ministros, el país espera de vosotros. La sociedad civil peruana exige una actuación seria, contundente, con autoridad y en democracia. ¿La triste experiencia de Bagua no sirvió de nada? Actúen señores del gobierno que el pueblo espera de vosotros una solución definitiva. Las masas no esperan. Sólo avanzan.

NUESTRO CONGRESO: ¿REPRESENTACIÓN VS. CAPACIDAD?

NUESTRO CONGRESO: ¿REPRESENTACIÓN VS. CAPACIDAD?



“¿De qué nos sirven los Congresos? ¿Por qué en lugar de discutir la disminución o el aumento de las dietas, no ponen en tela de juicio la necesidad y conveniencia de suprimirse? ¡Que han de hacerlo! Senaduría y diputaciones dejan de ser cargos temporales y van concluyendo por constituir prebendas inamovibles, feudos hereditarios, bienes propios de ciertas familias.... Hay hombres que habiendo ejercido por treinta o cuarenta años las funciones de representantes, legan a sus hijos o nietos la senaduría o la diputación. No han encontrado la manera de llevarse los curules al otro mundo… los honorables resultan carísimos, tanto por los emolumentos de ley y las propinas externas, como por los favores y canonjías que merodean para sus ahijados, electores y sus parientes. Comadrejas de bolsas insondables, llevan consigo a toda su larga parentela de hambrones y desarrapados. En cada miembro del poder legislativo hay un enorme parásito con su innumerable colonia de subparásitos, una especie de animal colectivo y omnívoro que succiona los jugos vitales de la Nación”. ¿Les suena conocido? Estas líneas fueron escritas en 1906 por Manuel González Prada en sus “Horas de Lucha”, y su contenido sigue plenamente vigente. La última encuesta de Ipsos Apoyo nos demuestra como en tres meses la aprobación del Congreso ha disminuido a 24%. Diversos congresistas han sido denunciados por sendos delitos, sus antecedentes “profesionales” son nefastos, su preparación académica peor, su ética sólo Dios sabe. A estos señores no los contratan en el sector privado ni para guachimanes de barrio. Pero, ¿Por qué el país acepta estos niveles de representantes? Pues por que nuestra Constitución establece que para congresista sólo se requiere ser peruano de nacimiento y gozar del derecho de sufragio. Nada más. ¿Algún empresario en su sano juicio contrataría para un cargo gerencial a una persona con sólo estos requisitos? Ni loco. Entonces, ¿Cómo es posible que para ejercer un cargo más importante, como el de congresista, se requieran tan simples requisitos? Pues porque se ha sacrificado la capacidad en aras de la representatividad. Al ser el cargo de congresista un cargo representativo, se sostiene que no deben establecerse mas requisitos ya que de otra manera, pocos podrían alcanzarlo y muchos podría no ser representados. Sin embargo, ¿Qué es mas conveniente para el país, mas representatividad o tener congresistas mejor capacitados? “Ahí está el detalle” como diría Cantinflas. Se ha optado por la representatividad con lo que deberemos contentarnos con los “robacables”, “comeoros”, “mataperros”, etc. y estos señores han sido “propuestos” por los partidos pero, finalmente, elegidos por nosotros. Así que no nos quejemos. Se ha sacrificado la posibilidad de tener congresistas más capaces por lo más representativo y allí tenemos los frutos. Termino con González Prada preguntando nuevamente: “¿De qué nos sirven los Congresos? Sirven de prueba irrefragable para manifestar la incurable tontería de la muchedumbre, al dejarse dominar por una fracción de gentes maleables, a medio civilizar y hasta analfabetas… con el sólo instinto de husmear por qué lado vienen los honores y el dinero, o hablando sin mucha delicadeza, la ración de paja y grano”. Señores, cualquier parecido con nuestra realidad… ¡Es nuestra realidad!

¿LA POLITICA DEL SILENCIO?

¿LA POLÍTICA DEL SILENCIO?



El gobierno ha optado –o al menos así parece- una política de silencio de lo mas extraña y que nadie entiende. ¿Se han percatado, por ejemplo, del misterioso silencio de los noticieros en donde nos atarantan de crónicas policiacas (asesinatos, atropellados, asaltos y violaciones) pero casi no se habla del gobierno? ¿Acaso declara algún ministro o el mismo Presidente de la República? Sabemos que el Presidente sólo declara cuando corre los fines de semana, o como el domingo pasado cuando nos impuso una “conferencia de prensa” en cadena por sus cien días de gobierno, con cuatro periodistas escogidos a dedo por Palacio de Gobierno, con un libreto bien montado, etc.   (¿Recuerdan los mensajes en cadena de los militares en la época del velascato?). Todo un “show presidencial”. Recordemos que Napoleón también tuvo sus cien días y acabó en Waterloo. ¿Creerá el gobierno que los peruanos somos tontos para tragarnos tremendo montaje? Sin embargo la política del silencio se mantiene. “Hay que hacer mas que hablar” pero… ¡No se hace nada y menos se comunica! La  mayoría de los programas “políticos” de la TV son simples magazines, en donde noticias como la tragedia de Ciro Castillo, el futbol o el affaire Chehade tienen prioridad. “Pan y circo” como en Roma. ¿Tenemos gobierno? El sector empresarial mantiene perfil bajo y “acepta” sumisamente el status quo de las cosas pese a que los combustibles han subido de precio cuatro veces, se ha impuesto a las mineras nuevos tributos, tenemos un nuevo ministerio con el gasto que ello implica, suben los precios de todo y, para colmo, el gobierno de la “inclusión social” carece de una política social pues los conflictos sociales –y esto es solo el principio- recrudecen con gran violencia y sin control en Andahuaylas, Cajamarca, Ancash, etc. Sin embargo… no pasa nada. ¿Todavía tenemos Presidente? ¿Donde están los ministros? En un buen gobierno no basta una buena política económica. No debe limitarse a solo ese aspecto. ¿Y las políticas de salud, educación, seguridad interna, etc.? ¿Existen? Nuevamente silencio. Nadie sabe nada, nadie pregunta. El Estado nunca debe olvidar su razón de ser, esto es, dentro de su rol subsidiario, el procurar el bien común de la sociedad civil y ello consiste en que el Estado debe procurar condiciones mínimas dignas de orden material y espiritual para que cada miembro de la sociedad civil se realice como persona humana. El Estado no reemplaza a la persona, procura que se den condiciones adecuadas materiales (en educación, vivienda, transporte, salud, etc.), así como en el orden espiritual con la vigencia de las libertades (de prensa, expresión, religiosa, etc.), seguridad ciudadana, etc. Sin embargo, si un gobierno olvida o desconoce este objetivo, la sociedad civil tiene derecho a exigirle que responda o al menos comunique qué es lo que está pasando y no aplique la política del avestruz y menos la del cangrejo. Basta de silencio y de manipulaciones que el pueblo peruano no es tonto ni se traga todo lo que le dicen. Hace falta autoridad y liderazgo. Lamentablemente ésta no se adquiere leyendo un libro. Se requiere un accionar y toma de decisiones. De lo contrario volveremos a las crisis, y de eso señores… ya tuvimos bastante.

LA DEMOCRACIA NO ES UNA BOBA

LA DEMOCRACIA NO ES UNA “BOBA”



Para los que hemos vivido y sufrido de cerca el flagelo terrorista, no nos sorprende la nueva “estrategia” de esa lacra denominada Sendero Luminoso (SL), puesto que de nueva no tiene nada. Ya desde los años 80, una de las estrategias de SL era la utilizada por la mayoría de grupos terroristas a nivel mundial: vender la idea de que se trataba de un grupo guerrillero –no terrorista- que luchaba por unos ideales. El objetivo era que le fueran aplicables la normativa que el Derecho internacional público establece para los conflictos armados (grupos beligerantes, etc.). Por más que lo intentaron, con el apoyo de algunos caviares y otros tontos útiles que nunca faltan, no se cayó en su juego. Hoy la estrategia es disfrazar a SL con un “ropaje democrático” que le permita “pasar piola” como partido político, con todos los derechos y obligaciones que un partido político conlleva. Pero como no hay nada nuevo bajo el sol, dicha estrategia ya era conocida. Cuando vivía en España, en la ciudad de Pamplona, muy cerquita al país vasco, el grupo terrorista ETA crea el partido Erribatazuna, brazo “legal” y “democrático” de ésta, con sendos representantes en las cortes. Obviamente que cada intervención en las cámaras de estos señores era para la sutil defensa de ETA y su forma de accionar (asesinatos) cuyos militantes, luego de cada atentado terrorista, cruzaban graciosamente la frontera hacia Francia, escondiéndose en el país vasco francés sin que la policía española pudiera hacer nada. Así, ETA por un lado operaba “democráticamente” a través de sus representantes y de su “partido” defendiendo sus “ideales”, y, por otro lado, continuaba con su política de terror asesinando a mansalva. Esto ante la mirada atónita de los demócratas españoles que no atinaban a hacer algo. Su democracia era una boba. Años después, si mal no recuerdo, en un arranque de inteligencia y decisión firme, el partido Erribatazuna y sus representantes fueron desaforados de las cortes españolas por obvias razones. Hoy en el Perú, SL pretende la misma estrategia: formar su “partido” a fin de aprovechar los atributos que la democracia permite a los partidos políticos, utilizando los medios democráticos y el Congreso de la República para poner sus representantes y continuar con su política asesina y totalitaria. El Dr. Cesar San Martín, Presidente del Poder Judicial, habló recientemente de la “democracia boba”. Efectivamente, SL pretende tratar de “boba” a nuestra democracia y no debemos caer en su juego. El JNE ya demostró su pusilaminidad, por no decir cobardía, al tirar la pelota al Registro de Organizaciones Políticas (ROP) a fin de que vuelva a pronunciarse sobre la inscripción del Movimiento por la Amnistía y Derechos Fundamentales (MOVADEF), luego que esta agrupación ha manifestado claramente en su ideario que son seguidores del “pensamiento marxista – leninista – maoísta, Pensamiento Gonzalo”. Todo el país rechaza a este movimiento. Las acciones de los 80 no fueron, como dijo Crespo, “un hecho político que tuvo consecuencias económicas y sociales”. Fue terrorismo puro. De allí que esperemos que nuestras autoridades no inscriban ese brazo de SL. Entiéndanlo señores, nuestra democracia no es boba.